lutz friedenbach lucian friedenbach, nació en viena, austria, el 17 de enero de 1932. lo conocen como lutz o luciano. durante los años de la polÃtica antisemita nazi, recuerda que una de las plazas donde iba a jugar con la madre, paso a ser simplemente una plaza a la que no podÃa entrar, los carteles de la entrada, prohibÃan el ingreso a los perros y judÃos; los bancos tenÃan carteles que decÃan ¨ni perros ni judÃos están permitidos¨. lutz estaba en primer grado cuando se fueron de viena y recuerda como camino a la escuela judÃa, dado que los judios no tenÃan permitido ir a ninguna otra escuela, el hermano fenix, ocho años mayor que él, lo acompañaba para protegerlo de los niños que lo molestaban, lo que él llamaba ¨patoteros¨. recuerda cómo la madre veÃa a los nazis golpear vecinos judÃos, como obligaban a los rabinos, con las barbas largas a limpiar la calle con su cuerpo o cepillos de dientes. todos los judÃos con la estrella amarilla. toda casa de judÃos era asignada a un oficial nazi. recuerda cuando dÃa el oficial que iba a quedarse con su casa entró y les dijo a sus padres ¨ustedes no toquen nada y ni se les ocurra llevarse algo¨. pidieron autorización para quedarse dos dÃas más en su casa, pero les negaron el permiso, asà que de la noche a la mañana, tuvieron que dejar su casa sin tener un lugar a donde ir. paradójicamente, la noche de los cristales rotos (kristallnacht) les salvó la vida, a él y a su familia. fue el 9 de noviembre de 1938, cuando él tenÃa 6 años. al dÃa siguiente de la quema de 1000 sinagogas, y negocios comerciales de los judÃos, en austria y alemania, la ss golpeó la puerta del departamento en donde vivÃa lutz, junto con sus padres y hermano. en ese momento el padre de lutz, se encontraba escondido en los bosques de viena. la madre de lutz escondió a los chicos y se quedaron los tres en silencio. seguÃan tocando la puerta hasta que escucharon al portero decirles qué se habÃan ido a la casa de los abuelos, nunca supieron si el portero los quiso ayudar o simplemente creyó que no estaban en casa. a partir de ese dÃa, los padres de lutz comprendieron el peligro inminente que corrÃan sus vidas, y comenzaron a pensar que emigrar era una cuestión de vida o muerte.
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